Y todo lo que empieza tiene que terminar. Este es el acto
final de esta obra, la cual estuvo llena de sorpresa y colmadas con
experiencias que dejaron huella en mi vida, no fue como todas las asignaturas
que a final de semestre terminan siendo un trámite pasarlas. Todavía recuerdo
como con ansias se esperaban los días jueves en la tarde, y llegado el día con
la incertidumbre de… ¿Qué haremos el día de hoy? Cada jueves, una nueva
historia que contar y que publicar en el blog.
Hay veces que pienso y me proyecto en 4 años más, cuando
este egresando y por esas cosas de la vida llegue a este blog y mientras lea
estas entradas, recuerde con nostalgia los tiempos pasados. Porque a pesar de
que se encuentre sólo el relato de lo que fueron unas pocas horas de la semana,
en cada una de esas oraciones están escritos, como entre líneas, mi estado
anímico en ese momento, parte de mi vida y de mi historia.
Quedo con un sabor agradable en la boca, mas sin embargo con
gusto a poco. Faltaron algunas clases y varios momentos que vivir, atenuados
por el Paro. Claro, no culpo al Paro ni a nadie (si de hecho yo votaba a favor
del paro) sólo fue algo que tuvo que pasar y así fue, se quiso terminar lo
mejor posible.
Siento que todos crecimos como curso después de esto, los
espacios íntimos que se daban, de compartir, de reír, de reflexionar, de
escuchar, de silencio. En un principio costaba mucho iniciar una actividad
callados, pero a medida que las semanas pasaban y en especial con las clases de
drama se consiguió un respeto único por la historia del compañero, en el que
todos de forma muy amena escuchaban lo que el otro tenía que decir. Valor muy
importante a la hora de ser Terapeuta Ocupacional, ya que en más de alguna
ocasión vamos a tener que escuchar con atención la historia del usuario.
Se generaron lazos únicos, que de ninguna otra manera se
podrían haber creado en el selvático mundo universitario. Ahora somos más
cohesionados, organizados y generosos entre nosotros.
Personalmente me ayudó mucho para trabajar mi lado artístico,
para aprender a expresar de diferentes maneras lo que siento, ya sea a través
de este blog o de trabajos manuales o a través de mi cuerpo.
En fin… ¿fin? ¡Claro que no! Esto no es nada más que el
inicio de un largo camino, que de seguro tendrá muchas alegrías, sueños,
esperanzas, inquietudes, metas, obstáculos y un sinfín de cosas más, pero de lo
que estoy seguro es que tendré mucha gente hermosa que caminará conmigo a mi
lado, que nos ayudaremos y nos apoyaremos mutuamente en la travesía de ser
Terapeuta Ocupacional.
Este es el Acto Final de esta primera obra, de esta primera
experiencia de ser Terapeuta Ocupacional. Me despido. Pablo Williams Miranda
Sandoval. Futuro Terapeuta Ocupacional.